Dámasito, por siempre orgullo de Moca !!!!

Por Alexander Gómez

Alexgomezc@gmail.com

Fue nuestro primer jugador en llegar a las Grandes Ligas, de Moca, del colegio Don Bosco, eran finales de los setenta y todos los buenos ochentas, esperando al Juego de la Semana del sábado por la tarde en la televisión.

El resto de la semana era estar atento a las transmisiones radiales, periódicos y programas deportivos que reseñaban los resultados de las Grandes Ligas para conocer qué hizo Dámaso anoche.

Su casa materna, la que le construyó a su mamá en cemento, quedaba al doblar de la esquina de la entrada del colegio, que comenzaba con el amplio terreno de fútbol y la torre de la iglesia Corazón de Jesús, marcando la hora del inicio de las clases.

Y, a la llegada del invierno, el pueblo veía como con sus bates y bultos tomaba transporte para Santo Domingo a jugar con los Tigres del Licey, en donde cada edición de los periódicos salía por lo menos una foto suya.

Verlo jugar en televisor a blanco y negro, en la alineación junto con Rafael Landestoy , César Gerónimo entre otros, siempre quedará en mis mejores recuerdos de esos años, que no volverán.

Y más fue la emoción cuando los Blue Jays fueron a la Serie de Campeonato de la Liga Americana en 1985, pero se lesionó la rodilla al final de la temporada y fue un gran contribuyente en la derrota de siete juegos ante los Royals de Kansas City, que posteriormente ganaron la Serie Mundial.

Luego, ya siendo Director de Prensa del Licey, y conocer a varios de mis ídolos del equipo, Rafael Landestoy me hizo varias anecdotas de cuando estuvieron juntos, que su apodo era “El Mulato” y muchas otras historias, que solo uno se entera cuando protagonistas te las cuentan.

“Guabá, vé, desde que tu coja ei rolin, sueitamela diunave, que es en la cara que se la vua pegá” le dijo Dámaso, a su torpedero Rafael Landestoy “ Muuuuuuuuuulato, te cuidao, y que tú ta pensando” le respondió Landestoy.

La situación ocurrió en un enfrentamiento de domingo por la tarde en el Estadio Quisqueya, contra las Águilas, en el que un inicialista importado le pisó las manos con sus spikes, de los de esos años, que estaban filosos y le cortó sus manos.

Al próximo turno del americano se embasó por hit y fue en ese momento que le dijo a Landestoy, que cuando él fuera para segunda en batazo a las paradas cortas, que le soltara rápido para poder pegarle la pelota, por suerte la mandó la al bullpen y la situación no pasó de ahí.

Nos dejó una muy buena Serie del Caribe, la primera vez que los Tigres ganaron en casa en el Estadio Quisqueya. Nos dejó dons campeonatos en 1979-80 y 1983-84.

En Lidom, lo tuvimos durante siete temporadas. Fue Novato del Año en 1978 y llevado al Pabellón del Deporte Dominicano en 1997.

Luego en ese mismo año, pero en el verano fue uno de los principales candidatos para el premio al Novato del Año de la Liga Americana de 1980, perdiendo ante Joe Charboneau de los Indios de Cleveland.

Casi lo teníamos, hubiésemos repetido el premio como lo hicieron los petromacorisanos con Alfredo Griffin, la temporada anterior cuando lo hizo con los mismos Blue Jays en 1979.

Fue cuarto en la votación de Novato del Año en 1980 con tres votos de primer lugar. Dos años después, bateó .310 para ganar el premio al Bate de Plata.

Fue regular de los Blue Jays en la segunda base de 1980 a 1986 luego de ser adquirido de los Yankees de Nueva York en el canje por Rick Cerone luego en la temporada de 1979.

Estuvo entre los mejores segunda base del béisbol, combinando velocidad con la capacidad de batear para promedio alto. Fue al Juego de Estrellas en 1985 y 1985, casi no aguantábamos esperar la hora del juego para verlo nuevo levantar su gorra en la ceremonia de presentación.

Epocas distintas, sin internet, periodicos a blanco y negro, lo que llegabamos a un momento glorioso, cuando uno podia tener su poster, o las cartas de besibol de la Topps, donde rápidamente en la parte de atrás decia su lugar de nacimiento. Born: Moca, Dom Rep.

Ya se nos acababa la década, las cosas cambiaron y había que salir del bachillerato para la universidad, ya no era el prospecto que jugaba para los dos mejores equipos del mundo, los Yankees y el Licey.

Después de ser cambiado a los Bravos de Atlanta, se perdió toda la temporada de 1987 por una lesión en la rodilla. Regresó para 21 juegos en 1988, pero bateó solo .117 y fue liberado.

Los Expos de Montreal lo contrataron para 1989 y obtuvieron una buena producción durante un año, cuando bateó .271 en 80 juegos mientras compartía con Tom Foley en la segunda base.

Sin embargo, la lesión de rodilla realmente había obstaculizado su velocidad y defensa, y después de no poder llegar a los Yankees de Nueva York en 1990, se retiró.

Poco después de retirarse del béisbol, le diagnosticaron un tumor cerebral después de que se quejó de visión doble.

Le dieron un pronóstico de recuperación muy malo, pero la operación y la quimioterapia posterior lograron curarlo, aunque quedó con una gran cicatriz y secuelas permanentes, como dificultad para hablar.

Mientras se recuperaba, comenzó a trabajar con niños que habían sufrido condiciones médicas traumáticas y organizó una serie de campamentos de béisbol para ellos, utilizando el juego para ayudarlos con las habilidades sociales y la reintegración, además de recibir medicamentos y cuidado apropiado.

My beautiful picture

García fue originalmente futbolista. En 1974 fue capitán del club de la Universidad Católica Madre y Maestra. Ese año, también jugó como capitán de la selección de fútbol Dominicana en los Doce Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1974 en Santo Domingo.

Jesse Barfield, uno de sus compañeros de equipo de los Blue Jays, publicó en Twitter que pudo visitarlo por última vez mientras visitaba el país para el funeral de Tony Fernández. “Nos reconoció aunque no podía hablar, sus ojos hablaban por él. ¡RIP amigo mío, te amamos! ” él escribió.

“Amamos a Damo y su familia. Estamos muy contentos de haber tenido la oportunidad de visitarlo cuando dejamos el funeral de Tony hace poco”, tuiteó Barfield.

“Jugué béisbol cuando tenía siete años, pero le tenía miedo a la pelota”, dijo en una entrevista de 1976 con Fort Lauderdale News. “Jugábamos un partido de béisbol un sábado y solía temer a la pelota porque sabía que si me golpeaban, no podría jugar al fútbol el domingo. Todo el mundo esperaba que jugara al fútbol. Entonces mi entrenador me dijo que tendría que dejar el béisbol y simplemente jugar al fútbol ”.

Su hijo Dámaso Jr.confirmó la muerte de su padre a la edad de 63 años a las 7:15 de la mañana del quince de abril del 2020.

“Recuérdame, no llores, por favor. Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás” Gracias Papi, posteó Dámaso hijo al recordar su primer aniversario de su partida en su cuenta de Instagram Damaso07

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