Isla de la juventud deja en el terreno a Industriales

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Por Raiko Martín
Juventud Rebelde

LA HABANA, Cuba,-Si un equipo saca partido a su condición de local en nuestras campañas beisboleras, ese es el representativo de la Isla de la Juventud. En su puerto, los Piratas deben jugar siempre bajo el sol por la falta de luces artificiales, aunque no creo que sea esa la circunstancia que condicione sus buenos resultados a domicilio. Se trata más bien de una mística garra que florece frente a sus seguidores —entre los más fieles del torneo—, quienes año tras año sueñan con un «abordaje» al podio de premiaciones.

En el ultramarino Cristóbal Labra los dirigidos por José Luis Rodríguez Pantoja han conseguido un notable rendimiento histórico. Y esta temporada no ha sido la excepción. En lo que va de campeonato solo han fracasado ante sus parciales en diez de sus 30 presentaciones.

Allí montan los pineros «emboscadas» de catálogo, como la de este martes frente a Industriales, a los que remataron, actuación arbitral mediante, en la última oportunidad al bate. Se puede decir más alto, pero no más claro. La zona de strike fue, por ocasiones y para ambos bandos, de límites errantes. Y la peor parte se la llevaron los Azules con el ponche de Yoasán Guillén —el de Urgellés tuvo más margen de dudas—, que dejó en la incertidumbre un desenlace diferente.

No obstante, se puede decir que los Piratas hicieron méritos para ganar el pulso. Después de perder la ventaja, navegaron a contracorriente hasta el octavo episodio, en el que negociaron el empate tras hilvanar dobles de Rodmy Proenza y José Ramón Velázquez, antes de sacar partido al error en tiro del torpedero Jorge Alomá y ponerse delante en el marcador.

Los capitalinos también exhibieron músculos para el contrataque. Doble a la pradera derecha de Yulieski Gourriel y cañonazo de Rudy Reyes, equilibraron la balanza y añadieron mayor dramatismo a un choque que no merecía esos dudosos strikes del noveno inning, por los cuales  —las imágenes no alcanzaron para juzgar la protesta—, el mentor Lázaro Vargas terminó expulsado. Afortunadamente, las tensiones no se dispararon.

Así las cosas, le tocó al enmascarado local Luis Abel Castro el disfraz de héroe. Frente a un Alexander Rodríguez no muy fino, con los ángulos congestionados y par de outs en el pizarrón, su conexión al jardín central picó a los pies de Guillén y bajó el telón.

Fue este el séptimo triunfo por la mínima que firman los Piratas en sus predios. Definitivamente, tierra hostil para cualquiera que se aventure por aquellos lares.

Sandoval y Acosta repiten con Diablos Rojos

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Manny Acosta

Por Vania Ravelo

diablos.com.mx

MEXICO, D.F..- Durante la temporada 2014 de Diablos Rojos del México, Juan Sandoval y Manny Acosta brillaron en el montículo por el trabajo realizado en los últimos innings; en 2015, ambos relevistas regresan al club escarlata para mantener la solidez y confiabilidad del cuerpo de lanzadores en la recta final de cada juego.

El dominicano Sandoval lució el brazo y la templanza sobre la loma como preparador de Manny Acosta y se convirtió así en uno de los hombres clave del bullpen escarlata para el manager Miguel Ojeda.

El originario de Santo Domingo participó en 49 juegos del calendario, mismos en los que lanzó 62 innings, en los que ponchó a 42 de los bateadores enfrentados. La experiencia y calidad de su serpentina lo llevaron a cerrar la pasada temporada regular de la LMB con respetable efectividad de 2.00, nueve victorias por un descalabro y cinco juegos salvados en nueve oportunidades.

El derecho regresa con el Campeón Diablos Rojos para patentar su calidad y firmar otra temporada con etiqueta de destacada.

Con consistente trabajo, el panameño Manny Acosta se convirtió pronto en el cerrador estrella de Diablos Rojos del México durante 2014, su temporada de debut con los escarlata y en la Liga Mexicana de Beisbol.

En una campaña de alta tensión en la que Diablos Rojos fue protagonista de espectaculares regresos y volteretas en la octava o novena entradas, el ex ligamayorista, originario de Colón, Panamá, fue amo del suspenso y mostró carácter de hierro para bajar el telón y salir ileso en incontables ocasiones durante el calendario.

El diestro lanzó en 52 juegos de la pasada temporada escarlata, tuvo 23 oportunidades de salvamento y logró el rescate en 20 ocasiones; además, el panameño se acreditó seis victorias por cuatro derrotas; completó 52.1 entradas de labor, en las que espació 52 imparables, recetó 43 ponches y dejó promedio de carreras limpias admitidas de 3.96.

Acosta vuelve con el Campeón de la LMB para refrendar la categoría de taponero de primera línea y aportar su probada experiencia al cuerpo de relevistas.